El mito del éxito

Cuando comencé mi carrera corporativa hace más de 30 años soñaba con ser un gran ejecutivo; ni siquiera le ponía título. Yo quería mi oficina, mi secretaria, crecer de posiciones, escalar y conquistar el mundo.

El tiempo pasó y tuve la fortuna de escalar muchas posiciones en el mundo corporativo, aunque la verdadera fortuna de la que puedo jactarme es de haber tenido grandes jefes.

De todos ellos aprendí valores, creatividad, disciplina, procesos, estrategias y sobre todo a hacer que las cosas sucedan.

Pero hay algo que nadie te enseña:

¡A darle valor al éxito!

Creo que perseguimos un mito al que le ponemos mucho valor y a veces, demasiado sacrificio.

¡Piénsalo!

“El éxito no puede ser un lugar, una posición o una cuenta bancaria; debe ser un estado mental”.

Un estado de congruencia entre el ser, el hacer y el sentirte útil y pleno.

“El éxito está sobrevalorado”, porque no importa qué tan alto llegues: sin congruencia, no habrás crecido ni un solo escalón.

Estoy seguro de que muchos no estarán de acuerdo conmigo, porque seguramente siguen persiguiendo ese lugar que los haga sentir poderosos, intocables e inigualables.

Pero, desde mi humilde punto de vista,

el éxito se toca todos los días”

o probablemente, con la mentalidad equivocada,

“nunca se toque”.

Y no digo que no persigas grandes metas.

¡Hazlo!

¡Escala tan alto como tu mente lo sueñe!

Somos seres humanos de retos, de metas, de objetivos, de logros y hazañas, así que mal haría diciéndote que no tengas ambición.

Pero quizás ya llegaste y no te has dado el tiempo de valorarlo.

Trabaja todos los días por tu propio éxito y por ese sentimiento de decir que estás haciendo lo correcto, porque el éxito se alcanza en congruencia y se siente al hacer lo correcto todo el tiempo.

Ojalá cumplas tus sueños y ojalá lo hagas ayudando a mucha gente en el camino e inspirando a miles de personas más.

Ojalá lo hagas en congruencia y consciente de que tu tiempo se va y más vale disfrutarlo.

Mientras des lo mejor de ti, ayudes a los demás y generes crecimiento…

¡Ya estás ahí!

Debes saber que el éxito se construye hacia adentro.

Y si te puedo ayudar en algo, avísame; me encantaría hacerlo.

Héctor Peña